sábado, 12 de marzo de 2011

¡¿HOMO SAPIENS?!


Llegando el momento de tener una criatura, estoy continuamente leyendo cosas sobre bebes, el fascinante mundo del bebé, y a ver la gran industria del bebé (tiendas, foros, … de miles de objetos innecesarios).

Como todo lo que me pasa en mi vida, me encanta buscar información, formación, puntos de vistas, etc., para luego poder sacar una conclusión más o menos acorde con mi sentir y el conocimiento ya preexistente.

Algunas personas pensarán que para ser mamá, no hay que informarse ni tan siquiera formarse, pues dejándote llevar por tú instinto tienes suficiente. Pero esto serviría si viviéramos aisladas de todas las influencias sociales que nos rodean, como por ejemplo comentarios de amistades, de familiares (que vienen todas con una carga posible de un tipo de crianza), de anuncios (potitos, leches artificiales, accesorios para bebes, etc.), documentales, películas y un largo etc.


La institución familiar está en pos de todas las personas, es decir, está continuamente alimentándose de la sociedad en la que vive, y muchas veces hacemos cosas sin saber las consecuencias que pueden acarrear.

Algo que me pasó a mí personalmente fue que en cuanto dije que estaba embarazada el primer consejo que me dieron fue: “no lo tengas en brazos todo el tiempo, pues se mal acostumbran”. Comentario que siempre he escuchado y que nunca he compredido, pues con mi propio hermano, que me llevo cinco años, siempre que estaba en casa lo tenía en brazos, y él nunca se mal acostumbró.

Esta frase me transmite más la asombrosa idea de comparar a los bebés con meros objetos, ahora te cogo y ahora no te cogo, pues cuando quiera jugaré contigo, o bien te mostraré a familiares, y amigos como si de una adquisición preciadas fueras.

Leyendo, mirando y escuchando he sacado en conclusión varias cosillas:

  • En primer lugar, somos seres sociales, somos animales que necesitamos estar en contacto con nuestros semejantes, y sobre todo cuando somos pequeñas/os. El apego que se desarrolla entre madre y bebé es muy importante, pues de ahí se desarrollará todo su potencial de relacionarse, sus habilidades sociales, su inteligencia emocional en el futuro. Por eso es necesario el contacto físico de madres y bebés durante los primeros meses de vida, para el buen desarrollo de dichas habilidades, hasta su capacidad de amar se verá alterada sino recibe amor, ya que creera que lo normal es no amar.
  • En segundo lugar, somos seres que hemos evolucionado así desde muchos millones de años, y desde que estamos en el mundo civilizado, mal llamado según nuestra cultura occidental, estamos enterrando en lo más profundo de nuestro ser, nuestra evolución, olvidando y obviando nuestros instintos. Por ejemplo, los/as bebés cuando nacen tienen varios reflejos para la supervivencia, y nuestra cultura hace que los ignoremos, como es el de aprención (cerrar las manos con fuerza), este reflejo es porque necesitamos estar pegados/as a nuestras madres durante los primeros meses, para sobrevivir ya que ella es la que nos dará calor, alimento, nos protege de cualquier inclemencia exterior, nos da seguridad, etc. Ahora, nuestra cultura nos indica que lo mejor es que los dejemos en nidos (como si de pájaros fuéramos), y así poder estar libres de nuestra propia criatura (un poco confusa la frase ¿verdad?). Otro reflejo es el de succión, muy importante para la supervivencia, ya que sin el no comeríamos y nos moriríamos, además de estar acompañado de que somos mamíferos y la leche de la madre es la mejor para su bebé (vitaminas, minerales, proteínas, grasas y lo más importante vacunas), y está perfectamente adaptado para la demanda de su bebé. Pero como en nuestra sociedad, estamos por la labor de controlar todo, se controla hasta las tomas de pecho (echo que no tiene que ser así, pues quien mejor que saber cuanto tomar y en qué frecuencia que el propio bebé), eso sin contar las leyendas de las leches artificiales y los complementos alimenticios. Por nuestra naturaleza, sólo un 1% de las mujeres no pueden dar leche a sus crías, por algún problema físico, el resto puede perfectamente dar el pecho hasta los seis meses, y partir de ahí combinarlo con otra alimentación hasta pasados los dos años y medio, e incluso más, que sería lo idóneo.
  • En tercer lugar, somos seres que aprendemos a través de nuestros sentidos, especialmente el de la vista. Aunque, las y los recién nacidas/os nacen sin ver nítidamente, nacemos con el sentido del olfato, seguido del auditivo. Esto es muy importante pues le indicará quién es su mamá, por eso la importancia de estar en contacto con su madre, ¿qué ocurre cuando a un/a bebé la dejamos en una cuna, y además si la dejamos en otra habitación? Que se siente sola y abandonada, y llora desconsoladamente para que vuelva su mamá (reflejo de supervivencia), de echo hay cierta relación entre apartar a los/as hijas/os y la muerte súbita. La importancia del desarrollo de nuestros sentidos durante nuestra estancia en el seno materno, radica que nos servirán para aprender todas las habilidades propias de nuestra especie, pero eso no ocurrirá si se separa al bebé a temprana edad de su progenitora o cuidadora.

En conclusión, se podría decir que nuestra gran cultura occidental nos está deshumanizando, ya que como seres humanos tenemos unos rasgos, que se están borrando e incluso distorcionando y manchando a favor de creencias sociales falsas de consumismo, pues si analizamos los tres puntos anteriores vemos que lo que hay detrás son las grandes industrias materiales, está la sociedad del consumismo.

Cómo hacer vender tantos nidos como podamos (cucos, cunas, carritos, balancines, …), vendiendo la idea de que el ser humano no es mamífero, sino pájaro. Parece increíble, pero lo han echo a la perfección vendernos gato por liebre, comentarios de es bueno que tenga su propia habitación, que duerma separado de sus progenitores, que no lo cogas en brazo porque luego se mal acostumbran y no te dejan hacer nada, que tienen que estar como estatuillas en sus bonitos envoltorios, y un largo etc. Esto se le añade la industria alimenticia de bebés, que mejor que la leche materna que ha evolucionado a través de los siglos, pues la industria se encarga de vender la moto de pechos que te se caen, si das el pecho, jajajaja, que se lo digan a la ley de la gravedad, que necesitan complementos alimenticios, no hay mejor vacuna y alimento que la leche de una madre, que necesitan chupetes, otra vez, jajajaja, ¡que mejor chupete que la teta! Y un sin fin de cosas, que te paras a pensar y te quedas con la duda de si podemos decirnos ¿¡Homo sapiens, sapiens?!

Belén Calderón

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