miércoles, 9 de marzo de 2011

Ni el mar, ni el cielo, ni la tierra


Ni el mar, ni el cielo, ni la tierra,
elementos supuestamente ajenos, desean separación.
Se mantienen, nos mantienen, con auténtica devoción.

Nacimos separados por un continente oceánico,
pero el agua que elemento vital es,
nos embriago de sed,
para unirnos y crecer.

Vientos celestiales soplaron en nuestro ser,
hasta fundirnos en un orgon respiratorio,
os inhalamos, nos exhaláis,
mientras el tiempo se desvanece a la luz del fuego fatuo.

La tierra que nos parió, no nos enraizó,
nos dio fuerza para surcar los mares,
y conciencia para elevar nuestros pies.
La tierra que nos parió, es la que nos unió.

A la pareja de brasileiros que nos aportó:
agua fresca, aires nuevos, tierra para abonar,
paz y cariño.

RCVicent

linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...